1. Pain (Dolor)

Los quiroprácticos no nos centramos directamente en el dolor sino en sus posibles causas. Cuando trabajamos para equilibrar la columna vertebral, el sistema nervioso y el resto de los sistemas de nuestro cuerpo tienden a funcionar mejor y, como resultado, la mayoría de dolores y síntomas mejoran o, incluso, desaparecen.

En este primer nivel podemos incluir los problemas más habituales por los que la mayoría de los pacientes acuden a la consulta:

Dolor de espalda

Es el dolor más habitual y por el que más gente visita a un quiropráctico. Las causas pueden ser muy diversas, desde malas posturas en nuestra vida diaria hasta desequilibrios de la columna vertebral, sobrepeso, escoliosis, degeneración de las vértebras, traumatismos mal curados y golpes.

Uno de los informes más extensos sobre el dolor de espalda en la literatura científica es el «Reporte Manga». Este estudio, financiado por el Ministerio de Salud de Ontario (Canadá) en 1993, demostró que la manipulación de la columna vertebral por quiroprácticos para el tratamiento del dolor de espalda es más efectiva, más segura y menos costosa que los tratamientos médicos convencionales.

Dolor de cabeza

Se estima que el 25% de la población padece dolor de cabeza de forma regular, pero no por ello debe considerarse normal en absoluto. El dolor de cabeza es siempre una señal de alarma de que algo no va bien en nuestro organismo y, por lo general, está provocado por la sobrecarga del sistema nervioso, problemas en hombros y cervicales y el estrés. El tratamiento quiropráctico regular minimiza las causas y consigue aliviar estos dolores.

Vértigos y mareos

La sensación de que nuestro alrededor da vueltas y que los objetos se mueven, acompañada de palidez, sudoración fría, náuseas, abatimiento o exceso de saliva son algunos de los síntomas asociados con el vértigo o mareo.

El mareo limita las actividades y la calidad de vida de las personas que lo padecen. Sus causas son muy diversas aunque las más comunes tienen su origen en problemas cervicales y traumas en la cabeza. En ambos casos, el cuidado quiropráctico puede ayudar a que los mareos mejoren o desaparezcan.

Lumbalgia

Es el dolor en la parte baja de la espalda producido por una fuerte contractura muscular que limita la movilidad. Se origina a partir de un mal movimiento o postura, que estira los tejidos más blandos de la zona y desplaza alguna articulación. El origen, por tanto, puede estar en la pelvis, en las vértebras lumbares o en algún nervio próximo. La Organización Mundial de la Salud estima que el 80% de la población adulta padecerá estas molestias en algún momento de su vida.

Ciática

La ciática es un dolor que irradia a lo largo del nervio ciático, que es el más grande y largo del cuerpo. El dolor sigue el recorrido de dicho nervio desde la zona lumbar hacia abajo por las nalgas y piernas, pudiendo extenderse incluso al tobillo, pie y dedos, pero también puede irradiarse hacia la espalda.

Independientemente de la causa de la ciática, a menudo el origen del dolor viene de una subluxación vertebral, es decir, una vértebra bloqueada o desalineada que inflama o comprime el nervio ciático. El ajuste quiropráctico también es muy efectivo en esta dolencia ya que se centra principalmente en la columna vertebral.

2. Prevention (Prevención)

Cuando los pacientes han conseguido que el dolor y otros síntomas desaparezcan, el siguiente paso es evitar que lo que los ha provocado se reproduzca en el futuro.

El cuidado quiropráctico ayuda a los pacientes a prevenir las recaídas y permite al cuerpo ir evolucionando hacia un estado de salud y bienestar.

¿Sabías que los primeros desplazamientos vertebrales se producen en el parto en el momento de nuestro nacimiento? ¿Y que solo un 10% de subluxaciones producen dolor?

Si el cuerpo no funciona a su máxima capacidad es más propenso a enfermar. Por ello, como mencionamos anteriormente, la quiropráctica no se centra en los síntomas en sí mismos sino que se preocupa por encontrar y eliminar lo que causó esos síntomas, es decir, busca y trabaja sobre el origen del problema.

Los quiroprácticos procuramos mantener la comunicación óptima entre el sistema nervioso central y todos los órganos, músculos y tejidos. La comunicación es un impulso electroquímico que puede verse disminuido y desencadenar problemas que se manifiestan como síndromes o dolencias.

Al mantener la función correcta, el ajuste quiropráctico contribuye a la prevención. Recibir cuidados quiroprácticos de forma regular puede prolongar la vida útil de la columna vertebral, prevenir la degeneración espinal progresiva y mejorar nuestra calidad de vida y potenciar nuestras capacidades.

Embarazo

Es muy recomendable durante el embarazo, ya que ayuda a la correcta colocación y encaje del bebé, así como para recién nacidos y niños porque mejora su sistema inmunitario desde pequeños.

Y las personas que quieren mejorar la postura mejorarán también sus patrones de respiración y disminuirán el riesgo de padecer dolores de espalda, problemas articulares, fatiga y dolor de cabeza, entre otros.

Estudios demuestran que la quiropráctica también ayuda a normalizar la presión arterial. La hipertensión arterial puede ser la causante o contribuir a una serie de problemas de salud o enfermedades, como por ejemplo los ictus, derrames cerebrales o infartos.

Ancianos

Finalmente en este nivel también podemos incluir a las personas mayores que gracias a la quiropráctica obtienen una mejor calidad de vida en cuanto a movilidad, agilidad física y mental, reducción de procesos inflamatorios y disminución del dolor, sin olvidar la recuperación del equilibrio que reduce el riesgo de caídas y sus consecuencias.

Las personas mayores que pierden el equilibrio y se caen pueden sufrir roturas de brazo, pierna o cadera, lo que les lleva a una hospitalización o, incluso, a una intervención quirúrgica. Bien es sabido el riesgo de infección dentro de los hospitales, por lo que siempre es mejor evitar el ingreso para minimizar las posibilidades de contraer alguna enfermedad que ponga aún más en riesgo su salud.

3. Performance (Rendimiento)

El objetivo final es alcanzar la tercera “P”, el rendimiento. Cuando hablamos de rendimiento, no solo nos referimos a atletas de élite. Un rendimiento óptimo significa experimentar constantemente altos niveles de vitalidad, salud y felicidad y una sensación de satisfacción en la vida, significa que todo está funcionando correctamente en tu cuerpo y mente. Lo que llamo vivir una vida +10.

Y de esto se trata la quiropráctica, de ayudarnos a rendir al máximo en todos los aspectos de la vida.

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¿Quién no querría vivir de manera óptima?

Solo tenemos una vida y depende de nosotros hacerla lo más completa y maravillosa posible. Por ello, tanto si quieres rendir al máximo por ti o para brindarle lo mejor a sus hijos, si deseas mejorar en el trabajo o en los estudios para alcanzar éxito personal o profesional o, incluso, eres un atleta que busca mejorar, en Punt Vital podemos ayudarte a realizar una vida +10 y rendir de manera óptima.

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